Muchos pacientes que han superado el COVID-19 conviven meses y años después con un agotamiento extremo, dolor muscular, falta de concentración o “niebla mental” entre otros síntomas que hacen disminuir de forma clara su calidad de vida. Es lo que conocemos como Covid Persistente o Long Covid. Esto ocurre porque el virus deja tras de sí un estado de inflamación crónica y una mala oxigenación de nuestros tejidos.
La ozonoterapia se ha consolidado como un tratamiento eficaz para ayudar al cuerpo a “resetearse”. Al aplicar ozono médico, logramos tres efectos vitales en el tratamiento del Long Covid
- Superoxigenación: Ayuda a que tus glóbulos rojos transporten mejor el oxígeno a cada rincón del cuerpo, combatiendo la fatiga.
- Efecto Antiinflamatorio: Reduce las proteínas que mantienen al cuerpo en alerta constante, disminuyendo dolores musculares.
- Energía Celular: Activa las mitocondrias (nuestras “centrales eléctricas”), devolviendo la vitalidad perdida.
Es un procedimiento seguro y mínimamente invasivo que no solo trata los síntomas, sino que ayuda a tu sistema biológico a recuperar su equilibrio natural.
Dra. Gloria Rovira Dupláa
Institut Català d´Ozonoterapia. Barcelona